La subzona VAL DO SALNÉS, con su centro en Cambados. De las cinco subzonas ésta es la de mayor superficie. Se trata de una comarca geográfica que coincide con la apertura del valle del río Umia, que se produce en Caldas de Reis. Comprende los municipios de Cambados, Meaño, Sanxenxo, Ribadumia, Meis, Vilanova
de Arousa, A Illa de Arousa, Portas, Caldas de Reis, Vilagarcía de Arousa, Barro, y O Grove.
El sinuoso perfil de la Ría de Arousa acompaña al viajero durante el recorrido.
Los restos históricos de Vilanova, villa marinera, se remontan a la época romana.
En ella se encuentran el Pazo de Cuadrante y el Pazo de los Camba.
Descendiendo hacia Cambados surge el interesante molino de mareas de "A Seca" (s. XVII). En Cambados, capital del albariño, existen vestigios de la cultura castreña y de
comercio fenicio. Su fundación data de la época del Rey visigodo Witiza. En la hermosa plaza de Fefiñáns está el Pazo de Figueroa (s.XVI). No lejos, en primera línea de costa, el Pazo de Bazán (s.XVII), convertido en Parador Nacional. Son interesantes las ruinas de San Sadurniño (s.X), el Pazo de Montesacro (s.XVII), la torre de San Sadurniño (s.X) y otras muchas casonas nobiliarias.
Por la carretera de Vilagarcía de Arousa a Pontearnelas se accede a Monte Lobeira, desde donde se divisa una espectacular panorámica de Vilagarcía y de la ría. Cerca, en la Parroquia de András, está el Pazo de Rúa Nova (s.XVI), que fue casa solariega de Ramón María del Valle Inclán, construida sobre una antigua fortaleza.
El Concello de Ribadumia, una de las más importantes zonas de producción vitivinícola, abarca varias parroquias repartidas por la orilla izquierda del río Umia. En su circunscripción se encuentra el Puente de Cabanelas y la Casa Rectoral de Ribadumia.
En el Concello de Meis, conviene hacer un alto para visitar las iglesias de Santa. María de Paradela y San Julián de Romai. Se impone también una visita a la iglesia románica de San Salvador (s. XII). En la falda Norte del Monte Castrove se levanta el monatrio cistercense de Armenteira (s. XII y s.XIII). Su iglesia, con planta de cruz latina, posee tres ábsides semicirculares y una de las portadas más vistosas de Galicia.
En el centro de la veraniega villa de Sanxenxo puede contemplarse el Pazo de Miraflores. A la salida en dirección a O Grove se atraviesa Portonovo, típico puerto pesquero.
La costa descubre una zona de grandes playas (Canelas, Paxariñas, Montalvo, Pociñas, Aios y Nosa Señora), antes de llegar a la de A Lanzada, la más importante. Sobre una barra que se adentra en el mar emerge la Torre de A Lanzada, del s. X (antiguo faro fenicio). A su lado la Ermita de Santa María, paradigma del románico gallego, en cuyo entorno se celebra una típica romería con el Baño de las nueve olas, rito de fecundidad de la víspera de San Juan.
El concello de O Grove no sólo lo integra la elegante Isla de A Toxa, con sus fuentes de aguas medicinales, su balneario y el campo de golf. Ni tampoco únicamente O Grove, puerto marisquero por excelencia. También merecen atención el mirador y el castro de A Siradella, y la necrópolis de Adro Vello.
Desde Armenteira vale la pena subir hasta el lugar de Busto y tomar el camino forestal CF 102. Después de 1,5 km. se abre una pista ancha que lleva a los petroglifos, valiosos grabados de piedra (s. X a XV a.C.) con un inquietante laberinto (O Cribo).
Dentro del Concello de Meaño destaca la iglesia de Santa María de Simes (s. XIII) con presbiterio y portada románica y posterior torre barroca. Combarro, declarado monumento histórico nacional, ofrece bellísimas panorámicas de sus hórreos y casas de piedra.